La regla de los 4 regalos

La sociedad en la que vivimos tiende al consumismo y al materialismo excesivo y desmesurado aunque a su vez cada vez seamos más conscientes de la importancia que tiene el reciclaje, la sostenibidad, la reutilización o la reducción de compras innecesarias.

Nuestra labor como adultos es educar a los niños y niñas en un consumo sostenible y responsable, evitando que sientan la necesidad de obtener su equilibrio material en el exceso de regalos, ya sea de los juguetes, juegos, herramientas, ropa, accesorios, vídeo consolas y otros muchos elementos que nos rodean de manera constante y tendemos a tener la sensación de necesitarlos para ser más felices en nuestro día a día.

Como dice la expresión que habremos oído en muchas otras ocasiones, en este caso “menos es más”, ya que no es más feliz el que más tiene sino el que menos necesita.

Un buen modo de introducir a los niños en esta dinámica y esta enseñanza es a través de la regla de los cuarto regalos.

¿Qué es?

La regla de los cuatro regalos trata de cubrir todas las necesidades del niño o la niña a la hora de realizar la carta a los Reyes Magos o a Papá Noel, dando la opción de recibir cuatro regalos diferentes, de diversas temáticas que cumplan los verdaderos requisitos que un regalo debe satisfacer.

¿Cuáles son los 4 regalos?

  1. Un regalo para vestir. Una prenda o un accesorio, como por ejemplo, un abrigo, unas botas, un bañador o unos guantes.
  2. Un regalo que desee. Algo que el niño o la niña quiera desde hace tiempo, que satisfaga su ilusión, como un juguete, un muñeco, un juego de mesa o un videojuego.
  3. Un regalo para leer. Algo que fomente el aprendizaje y la lectura, de la temática que él o ella escoja. Lo principal es favorecer el gusto por la lectura, buscando que disfrute con este objetivo.
  4. Un regalo necesario. Algo que el niño realmente necesite y vaya a ser útil y funcional. Por ejemplo, una mochila para el colegio, unos lápices de colores, unas sábanas de sus personajes favoritos o equipamiento deportivo.

Con la regla de los cuatro regalos no tratamos de limitar los regalos de nuestros hijos, sino de darles sentido, haciendo que los niños sean más conscientes y responsables en la elaboración de la carta a los Reyes Magos.

De este modo, favorecemos la enseñanza de muchos valores importantes para la vida de nuestros hijos e hijas, como son estos:

  • Consumo sostenible y responsable: el niño aprenderá a escoger aquello que sí necesita, y a comprender que consumir y comprar, pedir y demandar es algo limitado, donde debemos escoger con criterio y razonamiento.
  • El niño aprenderá realmente a valorar más aquello de lo que dispone, dándole mayor uso a lo que tiene, sacándole mayor provecho y alargando su vida útil.
  • Favorecerá su creatividad e imaginación aprendiendo a darle una segunda vida a aquello que ya no le sirve o no responde a sus necesidades, aprendiendo a reciclar, reusar, compartir y reducir el consumo excesivo y sin cabeza.
  • Aprenderá a escoger con mayor criterio y a responsabilizarse de lo que pide y lo que no. Descubrirá que menos puede significar más, ya que el número no es tan importante como la calidad de lo que escoge.
  • De esta manera, le estaremos dando la oportunidad de comenzar a tomar conciencia de sus elecciones y decisiones, a saber discriminar lo que le gusta y lo que puede posponer y a diferenciar aquello que sí necesita de lo que es solo un capricho.
  • Se ilusionará esperando, pues valorará más los regalos y sabrá que solo los recibe en momentos especiales y de manera controlada, ya que vivimos en la sociedad de la inmediatez y cada vez es más sencillo adquirir algo de manera inmediata. Por eso es maravilloso enseñar a esperar, a valorar lo que recibimos tras una espera.
  • Al valorar lo que tiene, empatizará con los que no disponen de tanto y al aprender a ponerse en la piel de los demás será más solidario. Podemos enseñarles a compartir, a pedir algo para las familias que no tienen, a realizar alguna acción solidaria.
  • Comprenderá que la Navidad no es un momento basado en los regalos sino que es una gran ocasión para aprender buenos valores, asentar aprendizajes, adquirir nuevas capacidades y virtudes.

La Navidad es una oportunidad de enseñanza y aprendizaje donde la familia y los valores deben estar más presentes que nunca.

Te lo cuento todo en este post nuevo que he escrito para el club de malasmadres y ecovidrio junto con mi compañera María García.

Espero vuestras opiniones e ideas, ya que puede ser maravilloso pensar en crear un nuevo modelo, más consciente, más generoso, menos consumista y más sensato, ¿no os parece?

Aquí tenéis el post completo. ¡Os espero en comentarios!

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