Mis hijos juegan a luchar, ¿qué debo hacer? ¿Es normal?

El juego de lucha es parte del desarrollo evolutivo natural del niño y la niña.

Muchas veces nos preocupamos porque pensamos sobre qué es lo que estamos haciendo mal para que nuestros hijos e hijas jueguen a pelear, haya un juego de contacto físico, se empujen o persigan, cuando realmente pertenece a su desarrollo natural y es parte de su crecimiento personal.

Este tipo de juego les permite desarrollar muchos aspectos y valores tales como: la empatía, los límites, canalizar y gestionar emociones, favorecer el juego simbólico y otros más, que puedes descubrir en este post, en colaboración con Jugaia.

Además el juego de lucha no es comparable a los juguetes de lucha, como pueden ser las armas de juguete o los videojuegos violentos, ya que estos últimos pertenecen a un juego explícito, que no da pie a la imaginación, sino que están diseñados para repetir la función que tienen en la vida real pero dentro del juego.

El juego de contacto, también llamado juego rudo o desordenado comienza a partir de los 2 años y permanece hasta la edad adulta.

Si quieres saber más sobre este tipo de juego, cómo actuar y acompañar a tus hijos e hijas en este camino, y saber cómo gestionar las situaciones en cada momento, puedes hacerlo leyendo el post completo aquí.

Cómo gestionar a niñas y niños muy activos

Cuando me preguntan cómo definiría mi maternidad, siempre me salen dos términos que para mi van unidos uno al otro: amor e intensidad.

Quizás para los demás sean otros los términos que la definen o que la hacen única, pero para mi, la maternidad es amor puro, del que no hay otro igual, e intensidad porque cada día es intenso y único, con muchas emociones en una misma hora e incluso en un par de minutos.Los niños y las niñas lo viven todo con gran intensidad y lo muestran así, con transparencia y sin tabúes.

Por eso, cuando me preguntáis por qué mi hijo o mi hija es tan activo y qué puedo hacer para sobrellevarlo, siempre os contesto con las mismas palabras que he puesto en este post, donde explico por qué los niños y las niñas son tan activos y activas durante la infancia, cuáles son sus necesidades y sobre todo cómo abordarlas desde la maternidad y la paternidad.

Cuál es nuestro papel como adultos y qué podemos hacer para gestionar adecuadamente esta actividad en ellos y ellas, haciendo que se convierta incluso en algo positivo y no en un aspecto negativo de su desarrollo y personalidad.Os dejo aquí mi nuevo post en colaboración con el club de malasmadres donde hablo sobre niños activos e intensos, y cómo gestionar toda esta situación tan normal y común a lo largo de la infancia.

Adaptación escolar

La adaptación escolar es un concepto relativamente reciente en nuestra sociedad.

Se están empezando a ver cambios cada vez más evidentes en muchos centros escolares y escuelas infantiles, aunque debido a la falta de posibilidad de conciliación e incluso a la ausencia de concienciación sobre las necesidades reales de los niños y niñas, son muchos los que aún no pueden llevarla a cabo o no creen que la adaptación escolar sea necesaria.

En este Post en colaboración con el Club de Malasmadres te cuento por qué es necesaria la adaptación, cómo es efectiva hacerla y por qué debemos escuchar las necesidades de nuestras hijas e hijos, para poder lograr una adaptación efectiva.

Te adelanto que el truco siempre está en nosotros, nuestra empatía, cariño, respeto y acompañamiento.

¿Quieres saber más sobre adaptación escolar? Te animo a leer mi post y a dejarme tu opinión para que podamos compartir experiencias.

El sentido y la necesidad de pertenencia en la infancia

Desde que nacemos, el ser humano, es parte de la sociedad y del grupo al que pertenece. Es por esto que cada miembro tiene la necesidad de desarrollar un papel dentro de su comunidad y así sentir que de un modo u otro pertenece a sus círculos sociales, como son la familia, el trabajo, las actividades de ocio, etc.

El niño y la niña sienten ese deseo de pertenecer desde bien pequeños y por eso hay factores clave para ayudarle a sentir que pertenece al grupo, apostando sobre todo por su autonomía y sus capacidades innatas.

¿Qué es la necesidad de pertenencia al grupo? ¿Qué bases científicas hay sobre ello? ¿Cómo podemos favorecer estos aspectos tan significativos en nuestros hijos e hijas desde que nacen? Todo esto y mucho más en este Post en colaboración con el club de malasmadres, donde desarrollo el sentido de pertenencia y su valor dentro de la sociedad.

Y tú, ¿habías oído hablar de este término? ¿Te sientes reflejado con lo leído en el post?

Los 4 años: reafirmación de la personalidad

Siempre hemos oído hablar de los “terribles 2 años” de los niños y las niñas, pero nadie nos cuenta que las rabietas pueden prolongarse más allá de los 4 años y por qué sucede esto y puede derivar en una etapa compleja y difícil de sobrellevar en muchas ocasiones para nosotros los adultos.

Pero, ¿qué cambios surgen hacia los 4 años? ¿Por qué aparece este “carácter” en nuestros hijos e hijas?Hoy os traigo un nuevo post en colaboración con el club de Malasmadres donde os hablo de los 4 años y toda esta etapa compleja y maravillosa de cambios, donde poder descubrir a nuestros niños y niñas en un momento de reafirmación de la personalidad, mayor autonomía personal, egocentrismo y necesidad de límites.

En el hablo de cómo acompañar en este proceso a los niños y niñas, cómo gestionar adecuadamente sus emociones, y cómo ayudar a canalizarlas y hacer funcionales sus energías y ganas de reafirmarse continuamente.

Además si os encontráis en ese momento os descubro unas claves imprescindibles para hacerlo con el mayor éxito posible y disfrutar de este momento tan bonito que nos ofrecen nuestros hijos e hijas. ¡No te las pierdas aquí!

*Imagen del club de Malasmadres

Cambiar la rutina en vacaciones y sus beneficios

Llegan las vacaciones escolares, y con ellas la ausencia o el cambio de rutina suele ser algo habitual.

Hay quienes tratan de llevar un horario semejante al adquirido durante el curso para no cambiar mucho los hábitos y hay quienes, por el contrario, prefieren salirse de la rutina y aprovechar estos meses de descanso para realizar tareas novedosas o dejar de lado el reloj.

Como te cuento en este post, salirse de la rutina puede ser algo muy beneficioso para nuestros hijos e incluso para nosotros mismos.La ausencia de un mismo horario y unas tareas cerradas, puede hacernos descubrir nuevas inquietudes, querer desarrollar diferentes actividades, alcanzar nuevos aprendizajes o interesarnos por distintos temas que hasta ahora no nos habían atraído o no se habían puesto en nuestro punto de mira. Seguir leyendo