¿A qué podemos jugar con un peque de un añito?

Hoy os quiero hablar de los juegos que podéis hacer con vuestros peques de un año.
Esta fase entre los 12-24 meses es realmente importante para los niños ya que hay una maduración espectacular en todos los niveles.
En esta etapa se observa el cambio de bebé a niño y podemos apreciar como la autonomía aumenta cada día.
Los niños ya no son tan dependientes y empiezan a experimentar por sí mismos sin necesidad de ser ayudados por el adulto. Les gusta probar y equivocarse y volver a intentarlo una y mil veces más.
Les gusta sentirse válidos por sí mismos, ganando confianza y autonomía en cada uno de sus intentos.
Para ello os voy a hablar de varias actividades que podéis hacer en casa para estimular todas las áreas del niño.
Hay mucha variedad de juegos en esta etapa pero lo fundamental es encontrar aquello que divierta a nuestro hijo y le guste para sus momentos de juego y entretenimiento.
Hay muchos ratos en los que los padres tienen que buscar aquello que les sirva para entretener al peque y a la vez ir haciendo ellos algo, pero en los ratos que decidamos dedicarle en exclusiva a nuestro hijo (los llamados momentos de calidad que expliqué aquí), deberemos proponerle una selección de juegos y que él mismo decida cuáles quiere realizar y que lo haga con libertad, ya que es su momento.
Para ello podemos ofrecerle juegos de manipulación (de los cuales os hablé también en este post), ya que es en esta etapa donde empiezan a ganar mayores destrezas a nivel manipulativo y comienzan a ser más hábiles con sus manos, logrando hacer cosas que antes no podían.
Para ello podemos ofrecerle encajes sencillos de formas concretas, como un círculo, un cuadrado, un triángulo o alguna otra forma básica. Al principio solamente los sacarán pero al poco tiempo comenzarán a encajarlos en su forma correspondiente.
 Encajes de Eddu Toys y Goula
También podemos jugar con el típico apilable de aros, para que comiencen a sacarlos y meterlos, por este orden, y aprendan a hacerlo según el tamaño. Esto les suele gustar mucho.
Aros de goula, Dideco
 
Las construcciones de madera suelen encantar a todos los niños. Proponen un juego libre y de imaginación donde cada uno crea y construye a través de sus ideas, siendo cada vez un juego nuevo.
Algo que suele encantarles es meter monedas en una hucha. Como el dinero es algo que contemplamos como peligroso y sucio, podemos hacernos con fichas de cartas, que las podemos encontrar en cualquier tienda de juguetes. Además de ser de colores, son de plástico y tienen el mismo tamaño de las monedas pero sí se pueden lavar.
Lo importante es comenzar intentándolo cuando el niño realice la pinza digital con sus dedos índice y pulgar. De este modo cogerá la ficha adecuadamente y para ayudarle le pondremos la ranura de la hucha en horizontal a sí mismo, como aparece en la imagen. Así será más sencillo y poco a poco podremos ir cambiando la postura para que se vaya haciendo más complejo.
Monedas o fichas de Poly y hucha de Carrefour
 
También os recomiendo los pinchitos de plástico de colores, que se ponen sobre la tablilla. Al principio podemos poner nosotros varios y pedirle al niño que los vaya quitando.
Es más sencillo quitar que poner, por lo tanto, empezaremos quitando.
Si observáis, lo habitual en los niños es quitar al principio los pinchitos en garra, y según van ganando calidad son más precisos, lográndolos quitar con la pinza digital.
Más adelante los pondrán ellos mismos, empezando por los más grandes y siguiendo por los más pequeños.
Pinchitos de Fantacolor, Dideco
También está el juego simbólico o pre-simbólico, donde el peque trata de comenzar a meterse en el papel de otro, a representar, comienza por imitar y luego sigue creando por sí mismo.
De este modo observaremos cómo se peina o trata de peinar a otros, da de beber o comer, acuna a un bebé, hace que limpia, habla por teléfono…
Es muy importante realizar este tipo de juegos en la infancia, donde el peque es capaz de representar, imaginar, empatizar con el otro, sentir o ponerse en el lugar de.
Para ello ofreceremos material que invite a ello, como muñecos, accesorios de muñeco, animales, teléfonos, objetos de profesiones…
Casita de Hape, cocina de Ikea, supermercado El Corte Inglés
Los cuentos son esenciales en esta etapa, me encantaría recordaros un post sobre cuentos que publiqué hace tiempo y os recomiendo esperar a fin de mes, que estoy preparando otro sobre cuentos de tacto.
Para mi los favoritos en esta etapa son los cuentos con ventanas, relieves, contrastes, distintas texturas, sonidos o estímulos, ya que atraen al niño y le hacen interesarse por la lectura, por la escucha, la atención conjunta, la permanencia en una misma actividad, el seguimiento de una historia o un personaje. Os recomiendo ir a la librería con el peque y hacer que escoja y busquéis cuál le gusta o llama la atención.
Libros de Toca Toca, Dideco     
 
La pelota comienza a ser muy atractiva a partir del año. Podemos comenzar a hacerla rodar hacia el niño y que él trate de soltarla voluntariamente, siempre con ayuda del adulto.
También podemos jugar a tirarla a una meta o a chutarla. Ya veréis cómo les gusta y cuando lo consiguen ¡qué contentos se ponen!
Las pompas de jabón pueden ser un gran entretenimiento para nuestros hijos, que nos harán favorecer la permanencia en una misma actividad, ya que les gustan mucho y suelen quedarse sentados mientras el adulto sopla para hacer pompas.
También potencia la espera y paciencia en el peque, mientras permanece esperando a que soplemos.
Es un momento que les suele encantar y que además con el tiempo podemos trabajar el soplido, algo que les alegrará aprender.
Hay muchísimos más juegos que podéis realizar en esta etapa (juegos de baño, instrumentos musicales, encajables en 3D, arrastres…), ya que no habría blog suficiente para escribir sobre todos ellos, pero en mi opinión, estos son los más comunes, aparte de los juguetes electrónicos con luces y botones de todo tipo y la importancia del juego en exterior, como en el parque, los columpios u otros entretenimientos.
¿Y vosotros a qué jugáis en casa? ¿Qué es lo que más les gusta a vuestros peques? ¿Os gustaría conocer juegos de alguna otra etapa?

Capacidad de elección

Siempre escuchamos hablar de las rutinas, la necesidad de organización, de escogerlo todo y dárselo por hecho al niño para que no se descoloque y no tenga opción de pensar algo diferente a lo propuesto por el adulto… Y yo me planteo si esto es lo mejor para todos y si es necesario para la educación de un niño, ya que la espontaneidad, la improvisación y la capacidad de elección por parte del niño, quedan en un segundo plano o llegan a ser incluso inexistentes.
¿Es esto lo que queremos? ¿Así vamos a enseñar a nuestros hijos a decidir lo que es lo mejor para ellos? ¿Están obedeciendo o aprendiendo a escoger por sí mismos? ¿Qué queremos enseñarles con todo esto?
Yo creo que hay ciertas pautas, normas u horarios que deben seguirse y establecerse por los adultos, ya que los niños no son capaces de valorar lo adecuado o inadecuado para ellos a su temprana edad. Pero también hay ciertos aspectos que debemos dar a escoger, solicitar opinión, fomentar su elección propia para propiciar un crecimiento intelectual y madurativo.
Al inicio podemos proponer una selección previa cerrada para que escojan entre esta, es decir, en casos cotidianos podemos dejarles escoger según su criterio cuando lo deseemos como, por ejemplo, ofreciéndoles cuatro camisetas y que elijan la que más les guste para vestirse. Lo mismo se puede hacer cuando llegue la hora de la merienda donde les podemos ofrecer bocadillo de diferentes cosas o frutas distintas, una selección que escojamos anteriormente y de ahí que ellos mismos seleccionen lo que más les guste. O a la hora del postre. Y también podemos hacerlo cuando llegue el momento de jugar, que escojan los juguetes que quieren para cada tarde, o con los que van a bañarse…
Si ofrecemos una selección previa muy amplia quizás no sepan qué deben hacer o cuáles son las decisiones adecuadas, pero con un filtro previo por parte del adulto donde tengan tres o cuatro opciones, aprenderán a escoger por sí mismos poco a poco.
De la mano del adulto les será sencillo y se irán sintiendo más seguros y capaces de realizar tareas por sí mismos.
Es esencial inculcar este tipo de aprendizajes a nuestros hijos o alumnos para que vayan haciéndose responsables de sus elecciones y actos, para que comprendan las consecuencias tras una elección, sean más responsables, autónomos y maduros pero siempre acompañados del adulto, de su referente y modelo.
Así observaremos que paulatinamente el pequeño es capaz de escoger lo correcto y lo que le gusta, sin necesidad de ayuda, generando su propia personalidad, sus gustos, formando su esencia y sin ser guiado para todo, sino con decisión propia y en definitiva, con capacidad de decisión, razonamiento y elección personal.

La importancia de la despedida

Ya sabemos que a ninguno le suele gustar despedirse de alguien al que quiere. En alguna ocasión ya he comentado algo sobre este tema pero hoy me gustaría profundizar más.

Cuando tenemos que despedirnos de nuestro bebé o nuestro niño o niña para ir a trabajar o para separarnos un rato por el motivo que sea, a veces se hace costoso, ya porque le cueste a los padres o porque el niño ya sea consciente de lo que esto supone y lo sufra y muestre o porque les cueste a ambos.

En muchas ocasiones las familias esperan a que los niños estén dormidos o despistados para dejarles con el cuidador, el familiar o en la guardería y así poder irse sin vivir esa experiencia de separación tan difícil y costosa. Desde mi conocimiento y experiencia profesional aconsejo que esto no se haga, ya que los niños en ese momento preciso no sufren por la despedida ya que no son conscientes de la separación que se está dando pero al despertarse o situarse estarán confusos, desorientados y sin saber dónde están sus padres, los que le dejaron durmiendo o jugando un rato.

Su sentimiento es el de angustia, miedo, engaño o enfado, y aunque no veamos lo que sienten, lo sufren igual pero no estamos con ellos para explicarles lo sucedido, darles consuelo y acompañar su emoción.temp Seguir leyendo

Juguetes de madera

Los juguetes de madera suelen ser los más básicos del mercado. Yo tengo cierta fijación con este tipo de juguetes y me gustan todos o casi todos.

Creo que potencian mucho la imaginación, hacen que los niños simbolicen más que con muchos de los juguetes que existen ahora, potencian que los niños creen a partir de la sencillez, desarrollen más la capacidad de abstracción…

Os voy a hablar de mis preferidos:

  • Los más sencillos son los bloques de construcción que todos conocemos y que incluso hemos usado en nuestra propia infancia para jugar a construir, apilar, jugar con las canicas o las chapas como recorrido o caminito, emplear como casa para los muñecos de goma…
    Estos los podemos encontrar en infinidad de tiendas, aunque yo tengo mis preferencias. Me gustan mucho los que son sólo cubos cuadrados, como estos o los que tienen el dibujo de toda la vida en las caras, con números o letras o algún animalito.

También hay otros que llevan piezas de más tamaños y/o formas y son más variados.

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Potenciar la simetría entre lados

Desde que un bebé nace podemos llegar a observar ciertas tendencias en cuanto al lado en que más gira la cabeza, la mano que más mueve, el brazo que más lleva a su cara, la manita que más se lleva a la boca, el lado al que voltea con más facilidad… Hay niños que son bastante simétricos y a penas se notan estas diferencias.
En cambio en los que sí se aprecien estas conductas, debemos observar las de los que están con el niño, ya que a veces se tiende a cogerle siempre con el mismo brazo y a dejarle libre el mismo lado del cuerpo, que coincide con ser el que más mueve, o a bañarle y darle de comer con la misma mano y posicionarle siempre del mismo modo.
Debemos ir alternando el lado con el que hacemos cada actividad cotidiana y fomentar el lateral que más le cueste al pequeño.
Si observamos que el niño siempre gira su cabeza al lado derecho, le hablaremos más por el lado izquierdo, le ofreceremos más los objetos por el lado izquierdo, sin olvidarnos del derecho, para no crear la reacción inversa. Es cuestión de igualar ambos lados, para potenciar la simetría entre el lado izquierdo y el derecho.
Si el pequeño voltea sólo hacia el lado izquierdo, trataremos de ponerle más juguetes en el lado derecho y de llamarle por ese lado, ayudándole a que así gire hacia el lado derecho con estímulos.
No consiste en volvernos locos pensando en cómo colocar al niño cada vez que estemos con él o cómo hacerlo adecuadamente, sino de acordarnos alguna vez al día de tratar de estimular ese lado que le cuesta un poquito más pero que sin duda irá progresando igual que el otro, aunque con mayor rapidez si recibe el estímulo adecuado.
Siempre ser espontáneos y realizar todo a través del juego, ayuda a que el peque colabore más y disfrutemos más de su progreso.

Cómo trabajar la motricidad fina

La pinza digital, la prensión voluntaria con los dedos índice y pulgar, se adquiere en torno a los nueve meses, según cada niño y, se va mejorando con la práctica y la necesidad de emplearla.

Al principio los niños la usan para coger objetos por partes, como una tela, un lazo de un juguete, un hilo, un pelo…
Más adelante comienzan a coger objetos pequeños con este patrón.
Es aquí cuando debemos tener especial cuidado en no dejar objetos pequeños al alcance de los niños, ya que lo primero que harán será llevárselos a la boca.
Podemos potenciar la adquisición y perfección de este patrón de diferentes maneras. Os comento algunos ejemplos que podéis realizar en casa:

  • Ofrecer plastilina para individualizar los dedos del puño, que toque con cada dedo, que pellizque y saque pedacitos. La plastilina es muy buena para mejorar el tono de la musculatura de las manos.
  • Darle comida que pueda coger de este modo, como trozos de pan, gusanitos…
  • Presentar una tablilla con pinchitos ya puestos, para que el niño los quite. Al principio los pinchitos pueden ser de un tamaño no muy pequeño y luego ir disminuyéndolos. Cuando tenga esto adquirido podemos jugar a que los ponga (pasará un tiempo entre una cosa y la siguiente).
  • Darle objetos pequeños para meter por boquillas, como introducir garbanzos en una botella o monedas en una hucha…
  • Quitar y poner gomets (pegatinas) de una plantilla.
  • Ofrecer lápices, pintura de dedos, rotuladores y papel para que vaya practicando esta actividad y más adelante pueda hacer correcta la prensión del lápizIMG_1110

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