Síndrome de Down

El Síndrome de Down es un trastorno genético causado por una alteración en el cromosoma 21, en concreto un cromosoma de más en este par, generando así una trisomía en el par 21.

Su diagnóstico puede haber sido anterior o posterior al nacimiento y en ambos casos, lo habitual es que a los pocos días de nacer, el peque sea derivado a atención temprana, recibiendo así cuanto antes las terapias y las pautas adecuadas a las necesidades que el niño presente.

Los rasgos generales y más comunes son:
Discapacidad intelectual
Hipotonía muscular

El resto de características variarán según el niño: cardiopatías, problemas de visión o audición, problemas digestivos, paladar ojival, mala colocación de la dentición, etc.

Todo ello puede ocasionar diferentes dificultades en distintas áreas:
– La alimentación
– El lenguaje
– La motricidad fina
– La motricidad gruesa
– Las relaciones interpersonales
– La autonomía
– La comprensión y la atención

¿QUÉ PAUTAS NOS PUEDEN AYUDAR?

– Centrarnos en tareas sencillas y concretas
– Ir paso a paso, objetivo a objetivo
– Tener en cuenta la etapa en la que está el peque y no su edad cronológica
– No compararle con otros niños
– Motivar y alentar al niño y a nosotros mismos
– Aprender jugando y de un modo atractivo y motivador para el niño
– Recordarse que sólo se vive una vez
– Tener muy en cuenta el desarrollo emocional del niño
– Proponer actividades y metas que sean funcionales para la vida diaria

ALGUNAS ACTIVIDADES (para potenciar algunas de estas áreas y sus dificultades pueden ser):

1. Para el bajo tono de sus manos, podemos proponer juegos con diferentes texturas, con materiales distintos, donde incluir agua, arena, tela, algodón, harina, arroz, plumas, papel, lija, esponja, etc. Además de distintas temperaturas, como un metal frío o un saco de semillas caliente, por ejemplo.
Esto invitará al tacto a integrar nuevas sensaciones, a aumentar su tono muscular a través de la manipulación, cogiendo y tocando objetos de distintos tamaños, pesos o temperaturas.
Además practicar la prensión palmar, la pinza digital con dedos índice y pulgar o el agarre en garra o puño con sus manos, ganando fuerza, precisión y calidad es de gran funcionalidad y utilidad.IMG_9808El uso de plastilina, arcilla, pinturas de dedo, pinceles y otros materiales, y en general la manipulación en sí, es esencial para todos pero aún más en este caso donde los peques con SD necesitan potenciar sus receptores y estimular sus sentidos, procesando y adquiriendo nuevos estímulos.

2. Para favorecer su autonomía, podemos involucrarles en las tareas del día a día, haciendo accesible su entorno y dándoles espacio y medios para ello.
Por ejemplo, creando un ambiente preparado en el baño, donde puedan lavarse manos, dientes o cara sin ayuda constante (aunque siempre con apoyo y supervisión), pero permitiéndoles un espacio propio.
Poco a poco irán haciéndolo por sí mismos y sin necesidad de ayuda continua.

Hacer más accesible la hora de vestirse o desvestirse, empleando velcros, cremalleras y otros abroches adecuados a sus capacidades.
Ofrecer un modelo para que comprendan una idea: dar ejemplo.
Es decir, si queremos que lleve a cabo algo, lo mostraremos primero y luego acompañaremos en el proceso para, por último, permitir una ejecución libre.

3. Permitir que las equivocaciones sean oportunidades. Es decir, equivocarse no es malo, sino que nos ayuda a comprender, a probar, a intentar y volver a pensar. De cada situación debemos sacar un nuevo aprendizaje.
Motivar al niño debe ser nuestra principal misión.img_81854. Para la comprensión y la atención podemos realizar un cuadro de rutinas.
Lo mejor es sacar fotos del día a día del niño reales, donde se encuentre durmiendo, comiendo, bañándose, jugando, pintando o lo que suela hacer.
De este modo colocaremos las imágenes en el orden que vayamos a llevar a cabo, a su vista, mostrándole lo que vamos a realizar y tapando juntos cada imagen según se lleve a cabo.

5. Para potenciar el contacto ocular jugaremos a la misma altura, sentados en el suelo con él, empleando pocos materiales y sencillos, y acompañándonos de un espejo, algo que atrapa la atención y permite mucho juego.IMG_9805Empleando un lenguaje sencillo, canciones, cambios de tono, música y otras estrategias de comunicación, lograremos que el peque conecte mejor con nosotros.
Además el contacto físico puede ser una buena herramienta, como las cosquillas, el cucú tras o el modelado llevando la mano del peque a un juego a la vez que la nuestra. Estas estrategias fomentan la atención y el contacto ocular del niño con la actividad o la persona que está.

Con estas pautas sencillas, con mucho cariño, atención, paciencia y sobre todo empatía, descubriremos cómo favorecer todas las áreas de desarrollo de nuestro peque con Síndrome de Down.

Si además quieres descubrir cómo estimular alguna acción en concreto o tienes dudas de cómo ayudar a tu peque en algún aspecto puntual, no dudes en dejarme un comentario o escribirme tu pregunta a través del cuestionario de contacto del blog.

Y recordad que todos somos diferentes y que la diversidad suma y nos enriquece a todos, no sólo a los demás sino también a nosotros mismos.

¡¡Feliz Día Mundial del Síndrome de Down!!

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