Alimentación complementaria

La alimentación complementaria, a partir de los seis meses, debe iniciarse poco a poco y entendiéndolo como lo que es, es decir, algo complementario, que se añade a la lactancia y no debe suplantarla, ya que hasta el año el niño debe tomar en su mayoría leche.
Teniendo en cuenta esto, son muchos los métodos de introducción de la alimentación complementaria.
Hay una gran corriente que introduce los nuevos alimentos únicamente triturados hasta el año o incluso alargándose en el tiempo, dependiendo del niño.
Primero se comienza con las frutas y verduras y después se añaden las carnes como el pollo, ternera, pavo, cerdo, cordero y por último, el pescado.
En los purés puedes introducir gran variedad de alimentos y asegurar la ingesta de todos juntos de forma cómoda y rápida.
Se recomienda que se realice sentado en posición vertical, para que sea adecuada y no haya problemas de atragantamiento.
Se suele recomendar un puré de verduras y carne/pescado a la hora de comer y papilla de frutas para merendar. El resto de comidas serían leche y cereales.
Hay otro método que está teniendo mucho auge en la actualidad; se llama Baby-led Weaning.
Se trata de observar la madurez del niño y tras comprobar que es capaz de sentarse sin apoyos en una trona o silla y coger cosas con sus manos sin ayuda, sentarle en la mesa con la familia a comer todos juntos, y que coma de lo mismo que comen los adultos, pero teniendo en cuenta su edad y el tamaño de los alimentos. Es decir, cuando todos coman, pondremos sobre la bandeja de la trona lo mismo pero en trozos, y siempre teniendo en cuenta las recomendaciones de edades para tomar cada alimento, y que hay cosas que no son aptas para todas las edades, como los frutos secos, el huevo o el pescado.
Usando el sentido común y comprendiendo a nuestro propio hijo, podemos llevar a cabo una introducción de alimentos paulatina y sensorial, ya que el pequeño no sólo va a probar con el gusto sino que experimentará con el tacto, tocándolos y sintiendo cómo son, observando las texturas y consistencias, ganará en la coordinación oculo-manual, tendrá mayor conciencia espacial, realizará la pinza palmar y digital para coger los alimentos, buscará con la vista los diferentes alimentos, los podrá oler y un sinfín de experiencias que le ofrecerá este método de alimentación.
En definitiva, esta fase se trata de esto, de conocer la nueva alimentación, de probar y disfrutar, ya que lo esencial y la base es la leche y puede permitirse el no tener que comer obligatoriamente una cantidad exacta.
Podemos poner trozos de cada comida que sean fáciles de agarrar para el pequeño.
Hay que tener en cuenta que se manchará y que tratará de alimentarse solo a su modo y aunque esto no sea cómodo para la familia, es lo más enriquecedor para el propio niño, ya que aprende a comer solo y potencia su autonomía personal y aprende a alimentarse con sus manos y a llevarse solo a la boca la comida. No necesita de una comida elaborada para él cada vez que sale de casa, sino que puede comer en cualquier sitio con su familia.
También aprende a saciarse y a decir que no cuando no quiere más, sin límite de cantidad ni teniendo que comerse un plato en sí en cada comida.
Su capacidad de decisión y elección también se enriquece, ya que es él quien coge los trozos que quiere comerse y escoge los alimentos que le apetecen.
Él es quien mide lo que come y se lo lleva a la boca. Además da mayor libertad a la familia para comer todos a la misma hora juntos sin tener que esperar a que coma antes el peque.
Todo son facilidades y está claro que puede hacerse una versión mixta de la alimentación complementaria, dando purés a veces y Baby-led Weaning en otras ocasiones que lo permitan.
Lo importante es hacer del momento de la comida una experiencia agradable, apetecible y satisfactoria, donde el niño descubra los alimentos y la alimentación en familia como los adultos.
Todo en su justa medida es un éxito y cada uno debe hacer de cada método el suyo propio.
¿Cómo lo hacéis vosotros? ¿Qué os gusta más? ¿Cómo introdujiste la alimentación complementaria?
 

2 comentarios en “Alimentación complementaria

  1. Carmen Fuentes Sainz dijo:

    Buenos dias. Nosotros empezamos sobre los 6 meses ofreciendole platano, al principio ni caso tomaba teta y biberon cuando no estaba yo.
    Poco a poco se fué interesando por los alimentos calabacin, zanahoria, patata, todo al vapor y en trozos grandes para que lo pudiera coger bien y no atragantarse.
    A dia de hoy Aimar tiene 12 meses y come de todo. Ya va escogiendo lo que le gusta y lo que no. Por ejemplo no ld molan nada las ciruelas y la carne de cerdo.
    Debora el yogur, fresas, kiwis, tortilla, merluza y el tomate. Ademas seguimos con teta a demanda y tambien toma yogures y queso fresco.
    Esa es nuestra experiencia.
    Ha sido dificil y duro organizarse y hacerle las comidas pero la recompensa merece la pena.
    Es muy comodo ir a comer fuera y que pueda comer lo mismo que nosotros y el solo con sus manitas.

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    • Atención Temprana y Estimulación dijo:

      Totalmente de acuerdo! Las experiencias que conozco se asemejan mucho a la vuestra y todos coincidís en que da gusto ver cómo comen los niños, cómo son autónomos y además saben regular la cantidad que comen y lo que quieren o no.
      Creo que es una enseñanza para toda la vida y un inicio de familiarizarse con la comida muy positivo.
      Un abrazo y gracias por tu experiencia!

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