Acompañar la llegada de un hermano con cuentos y herramientas

La llegada de un nuevo hijo a la familia nos enfrenta a grandes cambios en nuestras vidas, y por lo tanto en la rutina, en las relaciones familiares y en todas nuestras costumbres.

El hermano o hermana mayor necesita ser acompañado en este proceso de manera respetuosa, segura y consciente. Debe sentirnos entregados a sus necesidades, acompañándole sin juicio, con amabilidad, empatía, comprensión y paciencia.

Quizás haya niños que se adapten rápidamente al proceso de ser uno más, pero habrá quienes necesiten más tiempo para comprender que un nuevo hermano ha llegado y que va a quedarse el resto de nuestras vidas con nosotros.

Para ello pueden ser de gran utilidad los cuentos, que nos ofrecen historias con personajes donde podemos vernos identificados y reflejados y así aprender de otras historias y cuentos.

Te dejo aquí un post lleno de cuentos que pueden servirte para la llegada de un nuevo hermano o una nueva hermana a la familia.

Mis hijos juegan a luchar, ¿qué debo hacer? ¿Es normal?

El juego de lucha es parte del desarrollo evolutivo natural del niño y la niña.

Muchas veces nos preocupamos porque pensamos sobre qué es lo que estamos haciendo mal para que nuestros hijos e hijas jueguen a pelear, haya un juego de contacto físico, se empujen o persigan, cuando realmente pertenece a su desarrollo natural y es parte de su crecimiento personal.

Este tipo de juego les permite desarrollar muchos aspectos y valores tales como: la empatía, los límites, canalizar y gestionar emociones, favorecer el juego simbólico y otros más, que puedes descubrir en este post, en colaboración con Jugaia.

Además el juego de lucha no es comparable a los juguetes de lucha, como pueden ser las armas de juguete o los videojuegos violentos, ya que estos últimos pertenecen a un juego explícito, que no da pie a la imaginación, sino que están diseñados para repetir la función que tienen en la vida real pero dentro del juego.

El juego de contacto, también llamado juego rudo o desordenado comienza a partir de los 2 años y permanece hasta la edad adulta.

Si quieres saber más sobre este tipo de juego, cómo actuar y acompañar a tus hijos e hijas en este camino, y saber cómo gestionar las situaciones en cada momento, puedes hacerlo leyendo el post completo aquí.