El correcto uso del Grupo 0

Tras la polémica noticia que apareció hace unas semanas sobre el peque que falleció estando en un Grupo 0 por asfixia postural, creo que es importante aclarar cuáles son las posibles causas y por qué no debe usarse este elemento como portabebés común y por qué sí debe usarse obligatoriamente para viajar en vehículos. 

  
Es importante aclarar las desventajas y ventajas que tiene este método de transporte y explicar las consecuencias de un uso prolongado, para que cada uno escoja la manera de transportar a sus hijos teniendo toda la información.

Hoy en el nuevo post en Colaboración con Tutete, os cuento todo y más sobre el uso del Grupo 0 o Maxi-cosi.

Espero vuestras dudas y comentarios y no os olvidéis que el domingo estaré de 10:00 a 12:00 resolviendo vuestras dudas sobre este tema en el Facebook de Tutete. 

http://chupetespersonalizados.com/2015/12/por-que-no-se-debe-usar-el-grupo-0-como-elemento-portabebes-comun/

Sonajeros y juguetes Sassy

Desde hace mucho tiempo tengo una marca específica que recomiendo a todos cuando esperan un bebé o trabajamos en sesión.


Me gustaría aclarar que no es cuestión de hacer publicidad a la marca, ya que es algo sabido por todos los que me conocen.

Para mí Sassy tiene unas características y peculiaridades únicas que el resto de marcas no tiene y además su precio y calidad son muy buenos. Seguir leyendo

La llegada del Recién Nacido

Cuando estamos esperando un bebé, nuestra ilusión suele ser máxima. El momento final de espera a veces nos hace sentirnos impacientes, nerviosos o algo inquietos, sin saber muy bien qué nos espera o cómo nos adaptaremos a este gran cambio en nuestras vidas.

Por ello, creo que es esencial estar informado sobre todo lo que tengamos duda, sobre el material que puede sernos útil en esta etapa de recibimiento y adaptación del bebé al mundo y, también conocer cuáles son las habilidades innatas del peque en este momento del desarrollo.

Conocer cuáles son los mejores estímulos para el recién nacido y cuáles pueden no ayudarle en su adaptación al mundo, puede ayudarnos a comprender mejor a nuestro bebé y a conocernos mejor, de manera respetuosa.

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Hoy os invito a descubrir lo que podéis realizar con vuestro peque recién nacido y lo que puede ayudarle a adaptarse al mundo, que es tan diferente a lo que asta ahora él conocía. Seguir leyendo

La importancia del vínculo afectivo

Si hay algo esencial en la crianza de los niños es el vínculo afectivo.
Es algo de lo que todos oímos hablar pero no sabemos muy bien cómo potenciarlo de una forma sana y positiva, sin llegar a ser sobreprotectores o posesivos, pero dando seguridad y confianza a nuestro hijo. Haciéndole un ser seguro de sí mismo, apoyado por sus padres y sobre todo, feliz y querido.

En mi propia labor diaria, potencio este vínculo con los niños antes de comenzar las sesiones, para que acudan al tratamiento de atención temprana con alegría, con seguridad, con confianza y sobre todo respetando su espacio y sus tiempos. Desde ahí parto para seguir un camino largo con cada niño, donde quizás estemos trabajando durante muchos años juntos y la base debe ser sólida como en toda relación entre personas.
Debido a que mi trabajo se basa fundamentalmente en el tratamiento a niños con dificultades y sus familias y entorno, muchas veces el vínculo de las familias con los pequeños es costoso de establecer, ya sea porque las expectativas marcadas no se han cumplido, porque es complicado enfrentarse a los problemas, porque todo nos ha pillado de imprevisto, cuesta enfrentarse con la realidad… Es lógico comprender que el vínculo deba potenciarse con unas pautas que sirvan de guía y acompañamiento.
Es positivo que todos tengamos herramientas para favorecer un vínculo afectivo sano y seguro con nuestros hijos, ya que aunque sean lo más deseado, hay un proceso de llegada al mundo, donde debemos conocernos y adaptarnos los unos a los otros, a la nueva vida que hemos creado y que vamos a vivir.

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Alimentación complementaria

La alimentación complementaria, a partir de los seis meses, debe iniciarse poco a poco y entendiéndolo como lo que es, es decir, algo complementario, que se añade a la lactancia y no debe suplantarla, ya que hasta el año el niño debe tomar en su mayoría leche.
Teniendo en cuenta esto, son muchos los métodos de introducción de la alimentación complementaria.
Hay una gran corriente que introduce los nuevos alimentos únicamente triturados hasta el año o incluso alargándose en el tiempo, dependiendo del niño.
Primero se comienza con las frutas y verduras y después se añaden las carnes como el pollo, ternera, pavo, cerdo, cordero y por último, el pescado.
En los purés puedes introducir gran variedad de alimentos y asegurar la ingesta de todos juntos de forma cómoda y rápida.
Se recomienda que se realice sentado en posición vertical, para que sea adecuada y no haya problemas de atragantamiento.
Se suele recomendar un puré de verduras y carne/pescado a la hora de comer y papilla de frutas para merendar. El resto de comidas serían leche y cereales.
Hay otro método que está teniendo mucho auge en la actualidad; se llama Baby-led Weaning.

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¿Jugamos juntos?

Desde que comienza el periodo del juego en un niño hacia los 6 meses de vida, hasta que se desarrolla en la primera infancia, ocurren muchas fases y todas muy distintas y necesarias.

En el inicio el juego es algo básico, donde el pequeño interactúa con el entorno más próximo, y esta interacción con el medio es lo único que busca.
Se trata de un periodo donde hacer mover sonajeros, explora con la boca todo lo que está a su alcance, mirar, juega al cucú-tras por imitación, etc.
Es una fase muy básica donde el adulto es esencial para crear juego. El niño por sí mismo no juega, explora y conoce pero no está jugando. Disfruta de la atención del resto y de lo que los demás le aportan, con sonidos, sonrisas, miradas, caricias…

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Más tarde aparece el periodo de juego conjunto donde el niño juega con el adulto a dar y recibir, sacar o meter, tirar y recoger, buscando la interacción con el otro, que el adulto esté pendiente de él. Busca la causa-efecto dentro de la relación.
Esta fase comienza hacia los nueve o diez meses y se desarrolla durante varios meses más, evolucionando paulatinamente.
Aquí empezamos a observar que el pequeño es capaz de estar unos segundos jugando con lo mismo él solo, sin necesidad de una continua atención por parte del adulto. Es capaz de entretenerse unos minutos sin continua interacción, aunque la supervisión es necesaria en todo momento.
Está conociendo su entorno, los juguetes, los materiales y todo le llama la atención y le hace sentirse curioso.
Los niños continúan llevándose todo a la boca y es su manera fundamental de explorar y conocer su entorno. Debemos permitirle al niño esta etapa donde conoce todo a través de la boca.

El juego motor es la base de la siguiente etapa. Los niños exploran con su cuerpo el espacio, gatean, se ponen de rodillas, de pie, miran el espacio recorriéndolo, caminan, sortean obstáculos, trepan, tratan de alcanzar cualquier cosa que les guste…
Esta etapa es dura para el adulto porque el niño no para y necesita mucha supervisión y atención. Y seguirá realizándose durante mucho tiempo, de forma conjunta con los siguientes tipos de juego.

Poco a poco comenzará a realizar juego pre-simbólico, imitando a sus padres cuando hablan por teléfono, haciendo que se peina o da de comer a una muñeca…
En cuanto a mi opinión, es en este periodo, hacia los dos años, es cuando los niños deben empezar a jugar solos en cortos periodos de tiempo. Siempre controlando el entorno y con supervisión pero sin necesidad continúa de la interacción con el otro.
Es esencial que los niños jueguen con los demás, pero también que sepan elaborar su juego y entretenerse un rato solos.

En muchas ocasiones esto se confunde y tendemos a generalizar este consejo y dejamos a los niños frente a la televisión solos pensando que es esto lo que nos han dicho que hagamos. Y no. No se trata de que empiecen a estar solos en cualquier ambiente, sino en la elaboración de su juego. Que no estén siempre guiados y con un modelo del adulto o de otros niños, sino que imaginen y creen por sí mismos.
Es muy positivo que el pequeño se relacione con otros niños de su edad y que observemos su juego. En torno a los dos años son pocos los niños que necesitan de otros iguales para jugar. Más adelante comienzan a jugar juntos pero a su modo, quitándose las cosas, demandando los mismos juguetes, observando o imitando conductas… Pero no tienden a relacionarse jugando conjuntamente.

El juego compartido y de socialización se da más adelante. Los niños tienen que comenzar a respetar turnos, comprender a no invadir el espacio del otro, participar en grupo, y no ser siempre el centro de atención.
Cuando tienen bien elaborado su juego propio, donde su está desarrollando la imaginación, la capacidad de resolución de conflictos, es donde el niño interactúa de forma social con sus iguales, es decir, con otros niños.
De igual manera es esencial el juego individual a ratos, donde no siempre el pequeño debe estar con otros para jugar o divertirse.

¿Cuál es vuestra experiencia? ¿En qué fase se encuentran vuestros hijos? ¿Qué observáis que les gusta más a vuestros hijos?