El juego: la principal tarea del niño 

A veces nos creemos dueños de los niños. De los nuestros o de los de cualquiera. Por el simple hecho de ser niños.Pero ¿por qué sucede esto? ¿Es, tal vez, el hecho de que sean pequeños? ¿Nos creemos superiores a los ellos y por eso empleamos la autoridad?Quiero pensar que toda esta idea está cambiando y que cada vez actuamos más de tú a tú y de igual a igual, sin tener en cuenta tanto la edad, sino siendo conscientes de que todos somos seres humanos, con corazón, sentimientos, necesidades…

Por esto mismo, cuando me preguntan ¿cuál es la principal tarea del niño? Yo lo tengo claro: JUGAR.Y muchos me dicen: “¿De verdad crees que los niños no deben hacer nada más que jugar? ¿No deben tener responsabilidades? ¿No tienen que tener unos límites?”

Pues claro que sí. Todo va de la mano. Y es necesario inculcar valores y educar pero sin olvidarnos de que son niños y han venido al mundo a jugar, a descubrirlo con una mirada única y particular que sólo ellos como niños tienen.
De todo lo que aporta el juego, de sus valores, cualidades, beneficios y mucho más, os hablo hoy en este nuevo post en colaboración con el club de MalasmadresDejemos que los niños descubran el mundo jugando. Hay tiempo para todo y esa magia sólo durará unos años.

Tienen toda la vida para ser adultos pero nunca volverán a ser niños. 

La maduración del niño, clave en su desarrollo

Estamos muy acostumbrados a escuchar que los niños pueden hacer todo lo que se propongan en el momento en el que se les proponga. Pero, ¿qué hay de cierto en todo esto? Realmente, ¿puede un niño aprender a controlar sus esfínteres cuando no está maduro para ello? ¿Puede aprender a escribir a los 4 años? ¿Es positivo adelantar todos estos procesos? Y entonces, ¿por qué no enseñarles aún antes de los 4 años a leer y antes de los 2 años a quitarse el pañal si son capaces de hacerlo bajo entrenamiento

Este tema es realmente polémico y tras leer mucho e investigar qué hay de cierto en todo esto, puedo concluir que todo depende del desarrollo madurativo del niño, de su cerebro, su madurez muscular y emocional y no de la actitud o la decisión del niño, o de su antojo, sino que todo es un proceso que debemos llevar a cabo poco a poco y al ritmo del niño.De esto os hablo en mi nueva colaboración con Tutete, donde explico de qué depende esta madurez y por qué debemos respetar el ritmo de cada niño. 

No os perdáis este post que muchos deberían leer para poder comprender los tiempos de cada niño.

¡Feliz jueves! ¡Y os espero en los comentarios con vuestras experiencias! 

La gestión de las emociones: frustración, rabietas y otras emociones

Con la llegada de las vacaciones pasamos más tiempo juntos y en familia y esto a veces hace que surjan más conflictos, enfados, estrés o discusiones.Pero, ¿qué podemos hacer para trabajar estas emociones desde pequeños? ¿Qué herramientas pueden resultar eficaces en estos casos?

Hoy os traigo un post lleno de recursos para emplear con niños a partir de dos años, para poder gestionar las emociones, identificarlas, clasificarlas, canalizarlas y expresarlas adecuadamente.
Son ideas que pueden ayudar tanto a los peques como a los adultos, y que pueden crear en todos una rutina de gestión adecuada y funcional.Se trata de aportar ideas que ayuden en la relación familiar y hagan que la convivencia sea un hecho positivo y agradable.

Aquí podréis conocer cómo usar los botes de las emociones y el bote de la calma, y además me encantará conocer vuestros trucos e ideas para resolver estos momentos y situaciones en casa.

Así mismo debemos comprender las etapas del desarrollo evolutivo del niño y su evolución cerebral, ya que cada niño tiene su ritmo madurativo y necesita unos tiempos para llevar a cabo unos procesos u otros.

Además este post viene con sorpresa, podéis descubrirla aquí y participando en ese mismo post en colaboración con el Club de Malasmadres. 

Feliz martes a todos!