El miedo en los niños, ¿qué hacer?

Cuando hablamos del miedo, parece que es un sentimiento que sólo aparece en los niños y que a veces negamos y evitamos incluso hablar de él. Pero la realidad es que el miedo está presente en nuestro día a día, en mayor o menor intensidad y en según qué situaciones, pero está ahí y se presenta ante muchísimas experiencias cotidianas sin darnos cuenta.img_0603-1Los niños expresan sus sentimientos como pueden y saben. Dependiendo de su madurez, su situación y su experiencia, son capaces de expresar aquello que quieren, sienten o padecen de un modo u otro.

Para ello es importante educar en las emociones, en el desarrollo y la inteligencia emocional como os contaba en este post, para adquirir herramientas a la hora de gestionar cada emoción y cada situación del día a día, ya haya sido prevista o no.

Pero ¿qué sucede cuando nos presentamos ante una situación desconocida? ¿Qué podemos hacer cuando nuestro hijo o nuestra hija se siente asustado por un acontecimiento que le atemoriza o le produce rechazo o negación?

¿Es necesario evitar estas situaciones y mentirles?, o por el contrario ¿debemos plantarle cara al miedo y aprender a adquirir estrategias para reaccionar ante él?IMG_8693Hoy os lo cuento en este post en colaboración con el Blog de Tutete, donde os hablo de los miedos, de qué hacer cuando aparecen, de por qué existen en nuestras vidas y de cómo sobrellevarlos acompañando en este proceso del desarrollo tan importante a nuestros niños.

 Y tu hija o tu hijo, ¿siente miedo ante lo desconocido? ¿Disfruta probando nuevas experiencias? ¿Le calma saber lo que va a suceder en cada momento? ¿Os funciona bien la anticipación?

Os espero en los comentarios con vuestras experiencias relacionadas con el miedo y los peques.

Por qué no debemos mentir a los niños

Son tantas las veces que empleamos la mentira de forma espontánea para salir del paso ante situaciones cotidianas, que a veces no nos damos cuenta de la importancia y el impacto que tienen nuestras palabras sobre los niños.En muchas situaciones es necesario emplear un lenguaje más sencillo al que emplearíamos con otro adulto, o “perfilar” o simplificar la realidad para poder mostrársela a los niños, pero no es necesario mentir o incluso engañar con situaciones que antes o después descubrirán por sí mismos, encontrándose de cara con la realidad que les hemos ocultado y descubriendo que les hemos engañado, como os cuento en este post. Seguir leyendo

No contagies tus miedos a tus hijos

Antes de haber tenido hijos, hemos sido bebés, niños, adolescentes y adultos. Tenemos nuestro bagaje y nuestra historia personal, nuestros recuerdos y todo lo que ha ido confeccionando quiénes somos y cómo actuamos. Por ello somos personas llenas de vivencias y sentimientos, que vivimos de un modo u otro según lo que hayamos experimentado.
Esto mismo nos hace diferentes y especiales, nos caracteriza y distingue de los demás. Nos hace únicos.Por eso mismo, no tengas miedo a que tus hijos vivan lo que tu has experimentado, porque tus hijos no son tu, porque tus hijos tienen derecho a tener su historia, porque tus hijos tienen la obligación de disfrutar y experimentar, porque deben vivir por sí mismos lo que tú ya viviste, y seguramente lo vivan de un modo diferente y lo recuerden de otro modo al que tú lo experimentaste, porque tus hijos deben equivocarse, tropezarse y levantarse como has aprendido a hacerlo tu. Porque tus hijos deben aprender a escoger y a decidir aquello que se les presenta. Porque debemos dar alas a sus inquietudes y a sus deseos.Porque la vida no es sobreproteger ni vallar el mundo de tus hijos, sino acompañar y alentar desde la experiencia y la empatía.

Que tu experiencia sirva para mostrarte accesible y comprender a tus hijos, con la empatía como base, junto al cariño y la ayuda. Pero que no sea un colchón de miedos en el que tengan que crecer porque tú experimentaste o sentiste de un modo concreto ante una situación.Los miedos deben vivirse, hablarse y servirnos para crecer. Debemos sobreponernos a ellos. Nos deben servir para crecer.

Los miedos no deben impedirnos caminar, atrevernos, disfrutar, experimentar o vivir. Deben ser un sentimiento más dentro del día a día y nosotros somos los responsables de que el miedo no sea un tabú y sea un sentimiento más que nos invite a crecer.

Y tú, ¿compartes tus miedos con tus hijos sin contagiárselos? ¿Crees que es importante alentar desde la empatía a tus hijos y a no temer a la hora de experimentar?