El poder de la creatividad

En época de vacaciones a veces es complicado encontrar actividades atractivas y novedosas que hacer cada día con nuestros hijos e hijas.

Son muchas las ocasiones en las que nuestros niños y niñas llegan a pronunciar la temida frase “¡Me aburro!”, pero esto es parte del proceso y de esta etapa donde la rutina varía y el día a día no está compuesto por la carrera habitual de escuela, extraescolares, juego, baño, cuento y a dormir.

Todos estamos deseando parar el bucle en el que se convierte nuestro ritmo a lo largo del curso, pero a veces cuando paramos no sabemos en qué dedicar nuestro tiempo ni qué hacer ahora con tantas horas vacías.

Es por eso que ahora toca encontrar actividades atractivas, que potencien la creatividad de nuestros pequeños, favoreciendo los conocimientos adquiridos a lo largo del curso, además de propiciando ratitos donde el aburrimiento sea clave, para así dejar florecer otros aspectos esenciales como os contaba en este post.

Algunas de las actividades que no fallan, son la realización de manualidades que pringuen y manchen, donde habitualmente no solemos dedicar mucho tiempo a lo largo del año debido a lo que implica mancharse, sacar el material, preparar el espacio, limpiar, etc.eZy Watermark_09-07-2019_10-42-34p. m.Este tiempo de vacaciones puede ser perfecto para desarrollar el lado creativo tanto de nuestra hijas e hijos como el nuestro.

Una actividad que nos ha encantado y por eso te propongo, ha sido poder pintar con témperas, tanto con pinceles, como con las manos, sin ningún patrón establecido, dejando nuestra imaginación volar de manera libre.eZy Watermark_09-07-2019_10-40-11p. m.Preparamos el ambiente para hacerlo posible, colocándonos en una mesa que se pueda ensuciar o en el suelo, con vasos llenos de agua donde poder limpiar los pinceles, una huevera que nos sirve de base donde poder mezclar nuestros colores y así crear nuestra propia paleta de color, los pinceles por tamaños, y por supuesto una música que nos acompañe en este ratito en familia.eZy Watermark_09-07-2019_10-36-58p. m.Este ambiente es ideal para dejar aflorar aquello que en ese momento nos apetece y nos hace disfrutar. Se trata de favorecer la creatividad de manera real y absoluta, sin establecer un patrón ni unas bases para ello, dejando libertad de creación, sin poner límites, más allá de hasta dónde se puede dibujar (el espacio, el papel, el mural o el sitio donde hayamos establecido).eZy Watermark_09-07-2019_10-39-44p. m.Nosotros hemos escogido estas témperas, que tienen colores muy vivos y cremosos, con un 98% de ingredientes naturales.

Son perfectas para diferentes superficies, como papel, cartulina, piedra, cristal o incluso en ventana, siendo muy solubles en agua y conservando su colorido y viscosidad.

Al tener ingredientes naturales, se pueden usar con los dedos, en familia, y nos ofrecen mayor seguridad.
eZy Watermark_09-07-2019_10-39-13p. m.En este pack hay 5 colores, por lo que es genial ver cómo puedes ir combinándolos para conseguir otros tonos y gamas cromáticas, y así poder aprender de manera activa y didáctica que los colores se forman uniendo los colores primarios, tal y como aprendíamos nosotros y nosotras de pequeños, como por ejemplo que el verde se forma con el azul y el amarillo, el rosa con el rojo y el blanco o el morado con el azul y el rojo, entre otros.eZy Watermark_09-07-2019_10-38-47p. m.Además , con diferentes pinceles podemos realizar distintos acabados. Para el inicio yo recomiendo emplear pinceles ergonómicos de mango grueso, perfectos para niños de 1-3 años, que aún no tienen muy dominada la motricidad fina. Y así pueden coger el pincel en puño o empezar a practicar la prensión con los dedos índice y pulgar.
eZy Watermark_09-07-2019_10-41-46p. m.Más adelante, para trabajos con más detalle y que incluyan más precisión, se pueden emplear pinceles de diferente grosor, con un mango más fino y adecuado para niños a partir de 3 años, que empiezan a realizar una mejor prensión con dedos índice y pulgar, llevando a cabo una pinza más precisa.eZy Watermark_09-07-2019_10-43-26p. m.Además de toda experiencia podemos sacar nuevos aprendizajes. Ya que mancharse, implica luego tener que limpiar, aprender a ser ordenado y cuidar el espacio y el material, descubriendo cómo limpiar cada elemento. Por ejemplo, lavando los pinceles con agua tibia y dejándolos secar sobre un paño de tela, o limpiando la pintura con un paño con agua.eZy Watermark_09-07-2019_10-42-58p. m.Esta experimentación nos permite descubrir texturas y disfrutar sin estar siempre perfectamente limpios. Hay muchos niños y niñas que tienen tan establecido que mancharse no es lo correcto, que no disfrutan experimentando con materiales con diferentes texturas, como la arena, el agua, el barro o la pintura; con la gran cantidad de información sensorial y beneficios que ofrecen estos materiales para el desarrollo del ser humano.

Y sobre todo se trata de disfrutar, de dejarse llevar y emplear un tiempo en familia, sacando nuestra parte más libre, olvidándose de las manchas, de los límites y los patrones cerrados, y permitiendo que nuestra creatividad fluya y disfrutemos con nuestros hijos e hijas de manera feliz y empatizando con sus necesidades de la infancia, donde mancharse, crear, imaginar, elaborar y vivir es la mayor tarea que deben llevar a cabo cada día.eZy Watermark_09-07-2019_10-40-45p. m.

*Los materiales los pueden encontrar en Jugaia, con quienes he colaborado en la realización de este post. Gracias!