Extraescolares ¿cuál escoger?

Con la llegada de octubre son muchos los niños y niñas que comienzan sus actividades extraescolares, teniendo un abanico cada vez más amplio donde elegir.

Y aquí nos surge la gran duda ¿qué actividad es mejor para mi hijo o mi hija? ¿Cuál es la actividad ideal para fomentar diferentes aptitudes? ¿Cómo escoger la extraescolar perfecta? ¿Qué buscamos en una extraescolar?

Es importante priorizar sobre varios aspectos fundamentales como por ejemplo, qué le gusta a nuestra hija o hijo, escuchar sus gustos y preferencias, permitir escoger, buscar la diversión, la creatividad y el enriquecimiento personal, mejorar aptitudes en las que nuestro hijo o hija es bueno y puede destacar, etcétera.Se trata de dar alas a nuestros hijos y sacar lo mejor de ellos y ellas en su tiempo libre o de ocio.

Os cuento paso a paso cómo escoger una extraescolar de manera adecuada en este artículo en colaboración con VOGUE, además de conocer qué aspectos debemos tener en cuenta y que es lo que necesitan los niños y niñas al desarrollar una actividad extraescolar.

Y ante todo os parezco unas claves esenciales para saber cómo podemos escoger una actividad respetando los deseos de nuestros hijos e hijas y descubriendo en qué debemos poner el foco a la hora de escoger una actividad u otra.

Y tú, ¿estás inmerso en este momento? ¿Crees que es importante saber escoger bien una extraescolar? ¿Cuentas con la opinión de tus hijos o hijas?

Los 4 años: reafirmación de la personalidad

Siempre hemos oído hablar de los “terribles 2 años” de los niños y las niñas, pero nadie nos cuenta que las rabietas pueden prolongarse más allá de los 4 años y por qué sucede esto y puede derivar en una etapa compleja y difícil de sobrellevar en muchas ocasiones para nosotros los adultos.

Pero, ¿qué cambios surgen hacia los 4 años? ¿Por qué aparece este “carácter” en nuestros hijos e hijas?Hoy os traigo un nuevo post en colaboración con el club de Malasmadres donde os hablo de los 4 años y toda esta etapa compleja y maravillosa de cambios, donde poder descubrir a nuestros niños y niñas en un momento de reafirmación de la personalidad, mayor autonomía personal, egocentrismo y necesidad de límites.

En el hablo de cómo acompañar en este proceso a los niños y niñas, cómo gestionar adecuadamente sus emociones, y cómo ayudar a canalizarlas y hacer funcionales sus energías y ganas de reafirmarse continuamente.

Además si os encontráis en ese momento os descubro unas claves imprescindibles para hacerlo con el mayor éxito posible y disfrutar de este momento tan bonito que nos ofrecen nuestros hijos e hijas. ¡No te las pierdas aquí!

*Imagen del club de Malasmadres

Periodo de adaptación

El periodo de adaptación se refiere al tiempo y el proceso que necesita un niño o una niña para adaptarse a una nueva situación, como puede ser el inicio de un nuevo curso en la escuela infantil o en el colegio.

Llegado septiembre, son muchos los niños y niñas que comienzan una nueva etapa educativa y que van a emprender un nuevo camino lleno de experiencias desconocidas, con una nueva figura de referencia (maestros, auxiliares, especialistas, etc.), espacios desconocidos, rutinas diferentes y mucho más.img_7631Comenzar la escuela infantil o el colegio es un hito muy relevante para una niña o un niño pequeños, ya que supone grandes cambios a todos los niveles y lo desconocido puede implicar nerviosismo, miedo, intranquilidad, suposiciones y otros sentimientos o emociones que van de la mano del comienzo de una situación nueva.

Pero ¿es realmente tan necesario favorecer un periodo de adaptación para los niños y las niñas? ¿Es positivo para ellos? ¿Qué diferencia hay entre realizar un periodo de adaptación de manera respetuosa u obligar al niño o a la niña al cambio de manera brusca?cuentoLa adaptación de cada niño a una nueva situación ha de ser individual y específica. Cada familia debe valorar la personalidad y la capacidad de adaptación al cambio de su hijo o hija antes de comenzar dicho proceso.

Las emociones son las principales protagonistas de todo ello, ya que todo el periodo de adaptación debe girar entorno a ellas, al igual que sucede con el resto de la infancia y la vida adulta.

Ya sabemos que el desarrollo emocional de los niños y las niñas es realmente importante, sensible y determinante durante la infancia y que todo aquello que vivan y no se gestione de un modo adecuado, puede determinar su conducta y su comportamiento en la edad adulta.

Por todo ello, es importante que pensemos en el cómo, el cuándo y el por qué de cada proceso y que lo preparemos con antelación, planificándonos y anticipándonos a los hechos que puedan acontecer, para así ayudar a nuestros hijos e hijas e incluso a nosotros mismos, a sus hermanos, hermanas y a la familia en general.

En cuanto a la escuela infantil o el colegio, debemos escoger aquel centro que se ciña a nuestros gustos y preferencias. Sentirnos seguros y transmitir esta seguridad a nuestros hijos e hijas es fundamental para ellos, por lo que si sentimos desconfianza sobre el centro o sus profesionales, nuestros hijos lo van a percibir y se van a sentir contagiados de nuestros miedos e inseguridades.vueltaalcoleSi realmente es un paso que debemos llevar a cabo y hemos decidido tomar, lo más sensato es hacerlo con seguridad y firmeza, conscientes de nuestras decisiones y con la tranquilidad de estar haciendo lo correcto en todo momento.

Debemos saber que el cambio y el periodo de adaptación es también para nosotros, los padres y las madres, ya que todo supone un desajuste en nuestra rutina, un cambio sobre nuestros hábitos, e incluso puede que nos cueste más a nosotros que a ellos mismos. Por eso es también justo y necesario que nos permitamos un tiempo para adaptarnos y ajustarnos al cambio.

HA LLEGADO EL DÍA, ¿QUÉ HACEMOS?

Habrá quienes puedan y quieran compartir y acompañar el proceso de adaptación al centro con sus hijos, entrando en las aulas, realizando una separación de manera paulatina, respetando los tiempos de sus hijos e hijas, y por el contrario, también habrá quienes no deseen hacerlo así y crean que es mejor realizar el cambio de manera brusca, o centros que no permitan una adaptación respetuosa e individualizada. Por lo que es importante, escoger con anterioridad según nuestros criterios y necesidades, como anteriormente os comentaba.

En cualquier caso debemos priorizar sobre nuestros hijos e hijas, dándoles un papel protagonista, centrándonos en sus necesidades, en sus emociones, sus verbalizaciones de la situación, sus vivencias y necesidades.

A veces, aunque lo deseemos, es imposible realizar una adaptación respetuosa, porque los trabajos no lo permiten y las condiciones no son tan idílicas como quisiéramos. Por eso es importante anticipar a nuestros hijos e hijas contándoles dónde van a ir, llevándoles unos días antes a la puerta del centro, mostrándoles una imagen de su profesora o profesor (si es que lo conocemos), etc. Esto les proporcionará seguridad y calma. Saber dónde va a ir, con quién y a qué, es algo que nos tranquiliza a todos.IMG_8380Además nuestro papel debe ser el de guía y acompañamiento. Tenemos una labor muy importante, donde debemos dar validez a sus emociones, sin quitarles importancia, acompañando lo que sienten y nos muestran.

Por ejemplo, si acuden llorando, podemos decirles que entendemos que tengan miedo a lo desconocido o tristeza porque no van a  estar con mamá o papá, pero que luego vamos a ir a recogerles.  Dando voz a sus emociones, también les ayudamos a gestionarlas e identificarlas mejor. Es una manera de que salgan de dentro y se sientan más aliviados.

A veces tendemos a decir frases como “No llores”, “Si allí lo vas a pasar genial”, “Si en casa luego te aburres”, etc. Y estas frases no ayudan a nuestra hija o hijo a sentirse acompañado en una situación tan importante para ella o él. La empatía es la clave para poder acompañar de manera real y respetuosa. Pensemos si nosotros fuéramos ellos, qué querríamos que nos dijeran y qué nos aliviaría y haría sentirnos mejor de verdad.

Lo ideal en cualquier caso sería que el proceso de adaptación fuera individual y se ajustara a las necesidades de los niños y las niñas aunque la realidad en nuestra sociedad actual suele ser la exigencia a un nivel de adaptación y flexibilidad que resulta casi imposible de llevar a cabo por los niños y las niñas.a que sabe la luna 3Llevamos un ritmo de vida muy rápido y pretendemos que nuestros hijos e hijas lo asimilen y se ajusten a éste sin mostrar ningún inconveniente, cuando la realidad es que todos somos diferentes y necesitamos unos tiempos distintos.

Ante todo, el cariño, la empatía, la amabilidad y la seguridad, resultarán un cóctel perfecto para llevar a cabo un periodo de adaptación exitoso para toda la familia.

Os deseo mucha suerte en este nuevo comienzo de curso y dosis infinitas de paciencia y cariño.