Tablas de conducta y normas en familia

¿Qué herramienta puede servirnos para gestionar las rutinas y las conductas en casa? ¿Cómo podemos hacer para gestionar las situaciones de frustración? ¿Qué puede ayudarnos a resolver mejor los conflictos cotidianos? ¿Cómo podemos explicar a nuestro hijo lo que no está permitido dentro de la convivencia y lo que no?

Estas son muchas de las cuestiones que me planteáis a diario, y que hoy voy a tratar de resolver en este post.

Después de emplear muchas herramientas, no sólo profesional sino también personalmente, he ido seleccionando un conjunto de estrategias que son las que más  he observado que ayudan a resolver los conflictos y a entender las normas, las consecuencias de nuestro comportamiento y las rutinas dentro del día a día. Estas herramientas sirven para emplearse tanto en casa como en sesión o en aula.

Es un material que suele ayudar mucho con la comprensión y la expresión de situaciones cotidianas y por lo tanto, facilita la convivencia, la expresión de emociones, la empatía, entre otros aspectos.IMG_8111Destacar, que no me gusta llamarlo conducta negativa o positiva, ya que es importante saber que todos los sentimientos y acciones son, simplemente, y están ahí, es decir, que nada es bueno o malo en sí, sino que depende de la situacion, el contexto, y muchos otros aspectos, pero en este caso emplearé estos términos para poder explicar mejor la herramienta. Pero cada uno puede denominarlo como mejor le parezca.

VALOREMOS NUESTRO CASO, NO TODO SIRVE PARA TODOS

Antes de comenzar debemos observar nuestro caso individual y valorar cuáles son nuestras rutinas, los conflictos más comunes, las acciones más problemáticas y qué es lo que hacemos ante estos hechos (cómo reaccionamos).

El fin es elaborar una herramienta individual, funcional y visual que nos ayude a gestionar mejor nuestro día a día y a poder acercar al niño de una manera sencilla las normas de nuestra familia o nuestro hogar, qué es lo que debemos hacer y puede ser agradable para los demás, qué es lo que no está permitido dentro de nuestra familia y qué consecuencias tiene cada una de estas tablas para nosotros.

Debemos comprender que es una herramienta para toda la familia. Será un material que nos ayude a todos, no sólo a los niños, sino también a los adultos, ya que todos vamos a ser más conscientes de nuestros actos y sus consecuencias. Porque una vez entremos en la dinámica de la actividad, los niños serán los primeros en recalcar lo que está bien o no, lo que estamos haciendo en cada momento, y lo que ellos mismos hacen.
Esto es súper importante, ya que somos el espejo donde se miran.

TABLAS DE CONDUCTA, ¿CÓMO ELABORARLAS?
– Para la tabla de “conducta negativa“, lo que no está bien hacer, o no nos gusta dentro de nuestras normas en familia, buscaremos un rato en familia, y juntos diferenciaremos acciones que no nos gustan dentro de la convivencia. Es decir, por turnos iremos comentando hechos que no queremos que sucedan en familia, como aquello que nos hace sentir mal, tristes o enfadados.
Por ejemplo: que discutamos, que mamá se enfade, que la peque chille, que el peque empuje, que nos quiten un juguete, que no nos lavemos los dientes, que nos rompan algo nuestro, que no se recojan las cosas…

Nosotros (los adultos) iremos anotando cada uno de estos hechos en un papel, teniendo en cuenta todas las opiniones y después con estas acciones acudiremos a ARASAAC, y dentro del buscador meteremos las acciones o palabras clave para buscar el pictograma que exprese lo que queremos reflejar visualmente en nuestra cartulina.
Un ejemplo: Que la peque chille- Buscaremos “chillar”, cogeremos la imagen y la guardaremos. Otro ejemplo: que no nos lavemos los dientes- Buscaremos “lavarse dientes”.
Lo importante es buscar la acción y encontrar una imagen lo más similar posible a lo que deseamos y guardarla para imprimirla más tarde.IMG_8119– Lo mismo haremos con la cartulina de “conducta positiva”, o acciones que sí nos gustan en familia, que son agradables y debemos tratar de potenciar.
Buscaremos acciones entre todos y pondremos en común nuestras ideas, seleccionando acciones juntos, por ejemplo: saludar y despedirse, darnos abrazos, hacernos cosquillas, jugar, estar contentos, lavarse los dientes, dar las gracias, etc.IMG_8110
Intentaremos colocar en esta cartulina acciones que queramos potenciar, que sean positivas pero costosas para nuestros hijos.

El color de las cartulinas es importante, ya que podemos emplear el habitual rojo para las negativas y el verde para las positivas, o el color que acordemos entre todos, que menos nos gusta de fondo de las negativas y el que más, de fondo de las positivas, por ejemplo.IMG_8120

DÓNDE COLOCAMOS EL MATERIAL

Es muy importante escoger un buen lugar donde colocar nuestras cartulinas, ya que al ser un material de toda la familia, es positivo que esté en un lugar de paso y que sea común, como el salón, el recibidor o la cocina, por ejemplo. Es mejor evitar zonas más personales como las habitaciones.

Os recomiendo que lo coloquéis a la altura de a vista de los niños, en una pared y plastificado, para evitar que se ensucie, deteriore o pueda estropear fácilmente.IMG_8113Al estar colocado a la altura de la vista de los peques, en un lugar de paso, conseguiremos que en muchos momentos pasen por este sitio observando las normas y los hábitos que hemos establecido como adecuados y agradables y los que no lo son tanto.

Las posibilidades de este material son infinitas y el fin es mejorar la convivencia, empatizar más con los demás miembros de la familia, escuchar las necesidades y gustos de todos por igual, aprender a gestionar emociones y a identificar sentimientos, y sobre todo, es una herramienta que tiene que ser empleada con cariño, respeto y amor, sin castigos, ni gritos ni amenazas.IMG_8123Y hasta aquí el post de hoy. El próximo miércoles hablaremos de cómo realizar una agenda visual para organizar nuestro día a día, ayudar a estructurar los tiempos, comprender las secuencias temporales y seguir una rutina diaria sin enfados ni frustración.

El periodo de adaptación al iniciar el colegio con 3 años 

Para muchos peques este año es el primero de cole y este cambio implica un proceso que lleva unos tiempos y un ritmo diferente en cada niño. Con tan sólo 3 añitos (algunos aún incluso con 2 años) tienen que integrar muchos cambios en poco tiempo para adaptarse a este nuevo hábito. 

El periodo de adaptación es el tiempo que necesita un niño para asimilar las nuevas rutinas e integrarlas en su día a día, haciéndolas parte de su vida y algo cotidiano.Hay niños que necesitan tan sólo unos días para adaptarse al nuevo espacio, profesores, hábitos, horarios, amigos, normas…

Y, en cambio, otros necesitan semanas o meses para integrar todo este cambio como suyo.

Por todo ello, es bueno y muy positivo preparar a los niños para lo que va a acontecer, siendo conscientes de los cambios y el impacto que supone a todos los niveles para los niños un cambio tan grande. 

Además es importante tener en cuenta el plano emocional en todo este periodo y estar atentos a los pasos más habituales para llevar a cabo este proceso con éxito.Aquí os dejo las pautas que os pueden ayudar y que tienen en cuenta al niño como protagonista de su adaptación al cole.

No os perdáis mi nueva colaboración con el club de malasmadres.

Y tú, ¿crees que es necesario un periodo de adaptación? ¿Qué pasos crees que pueden ayudar a tus peques a adaptarse mejor? 

La maduración del niño, clave en su desarrollo

Estamos muy acostumbrados a escuchar que los niños pueden hacer todo lo que se propongan en el momento en el que se les proponga. Pero, ¿qué hay de cierto en todo esto? Realmente, ¿puede un niño aprender a controlar sus esfínteres cuando no está maduro para ello? ¿Puede aprender a escribir a los 4 años? ¿Es positivo adelantar todos estos procesos? Y entonces, ¿por qué no enseñarles aún antes de los 4 años a leer y antes de los 2 años a quitarse el pañal si son capaces de hacerlo bajo entrenamiento

Este tema es realmente polémico y tras leer mucho e investigar qué hay de cierto en todo esto, puedo concluir que todo depende del desarrollo madurativo del niño, de su cerebro, su madurez muscular y emocional y no de la actitud o la decisión del niño, o de su antojo, sino que todo es un proceso que debemos llevar a cabo poco a poco y al ritmo del niño.De esto os hablo en mi nueva colaboración con Tutete, donde explico de qué depende esta madurez y por qué debemos respetar el ritmo de cada niño. 

No os perdáis este post que muchos deberían leer para poder comprender los tiempos de cada niño.

¡Feliz jueves! ¡Y os espero en los comentarios con vuestras experiencias!