Cómo fomentar la paciencia en los niños

Muchas veces nos vemos pidiéndoles a los niños algo que no tenemos o no mostramos nosotros, y por ello no encuentran ni el ejemplo para poder imitar y llevar a cabo la conducta ejemplar.

Con la paciencia sucede igual que con el resto de conductas. No se trata de preguntarse cómo lograr un objetivo a través de la magia y lo inalcanzable, sino que lo que verdaderamente funciona es la constancia, el ejemplo y el esfuerzo diario por mostrarse tal y como solicitamos, como buen modelo de conducta para nuestros niños y niñas.

Además, debemos plantearnos los pros y los contras de ser paciente o impaciente dentro del hogar, y las consecuencias de cada una de estas conductas. Hoy te cuento todo sobre la paciencia, los beneficios que tiene emplearla y algunas claves para mostrarse más paciente en situaciones de estrés.

Todo en este post en mi nueva colaboración con el Club de Malasmadres. ¡No te lo pierdas!

Conociendo el cuerpo humano jugando

Los niños poco a poco van descubriendo el mundo y esto incluye descubrirse a uno mismo y a los demás.
Es curioso verles y observarles y sentir cómo comienzan a coger sus manos, sus pies, a chuparlo todo, a llevarse las cosas a la boca para conocerlas, a tocarse y sentir su entorno, a explorar, a moverse, y a descubrir sobre todo a través de sus sentidos.

En este aprendizaje el cuerpo es esencial; sus estímulos, la percepción del tacto, los sentidos, cómo aprender a manipular, tocar, nombrar… todo ello es un conjunto de aprendizajes que nos hace ir adquiriendo experiencias e ir descubriendo el mundo de manera única y diferente.

Por esto mismo, el desarrollo del cuerpo humano, sus partes, cómo está formado o para qué sirve cada una de ellas, es algo que considero esencial trabajar desde pequeños.

Nosotros trabajamos esto con varios materiales, como son los cuentos, los puzzles, los encajes o alguno concreto como este juego que os traigo hoy: “Cómo funciona mi cuerpo”.tempSe trata de un material compuesto por un tablero imantado y un libro donde ver, tocar y aprender todo lo necesario, imprescindible y más relevante del cuerpo humano.

En el libro podemos encontrar datos súper interesantes sobre el desarrollo del cuerpo humano. Cómo nos formamos, el funcionamiento de los distintos órganos del cuerpo, el aparato respiratorio, el aparato digestivo, el cerebro, la piel, la vista, el gusto, el olfato, los músculos o los huesos, entre otros.temp (1)En él aparecen datos anecdóticos y curiosos que fomentan el interés y la atención del niño o la niña, haciéndoles partícipes de su aprendizaje y fomentando la curiosidad, y la búsqueda de mayor información.

Además el libro tiene un tamaño perfecto para las manos de los pequeños y se acompaña de imágenes la información que ofrece, por lo que es una herramienta muy visual y enriquecedora.

En el tablero gigante encontramos, a la izquierda, las siluetas de dos cuerpos vacíos donde poner por un lado los músculos y por el otro los huesos, todos de manera individual, para poder aprender a nombrar cada uno de ellos y a situarlos adecuadamente en el cuerpo.temp (7)Además es una herramienta autocorrectiva, como sucede con los juguetes Montessori, ya que al no colocar adecuadamente un hueso o un músculo en la posición correspondiente, el resto de piezas no encajarán o no se ajustarán al perfil de la silueta.
Esto lo convierte en un juego que el niño y la niña pueden desarrollar por sí mismos, sin necesidad de consulta continua al adulto, ya que pueden emplear el libro y el resto de piezas para conocer el lugar adecuado de cada parte.

En la parte derecha del tablero se encuentran la mandíbula, el corazón y los órganos del cuerpo, siendo una parte que atrae y encanta a los pequeños, ya que en ella podemos tratar la función de cada órgano, la posición dentro del cuerpo, la importancia de cada uno de ellos, el riego sanguíneo y mucho más.
Respecto a la mandíbula, podemos trabajar la posición de los dientes, la caída de estos, el orden de salida, la higiene bucodental y el sentido del gusto.temp (6)Este juego se convierte en una herramienta de aprendizaje muy visual, atrayente y atractiva, donde poder comenzar a señalar en el tablero y en nuestro propio cuerpo, adquiriendo nueva información de manera directa, funcional y a través del aprendizaje activo.temp (11)Es un juego que demanda mucha participación por parte del niño o la niña, y esto hace que se sientan protagonistas del mismo y de su aprendizaje.

La curiosidad debe potenciarse desde la infancia y con estas herramientas los niños van descubriendo más sobre sí mismos y él funcionamiento de lo que ellos mismos son.temp (5)Descubrirse es esencial para poder descubrir el resto del mundo. Valorar nuestro cuerpo, de qué está formado, para qué sirve cada una de sus partes o cómo funciona cada uno de sus órganos o sentidos, es el mayor regalo que pueden tener desde que son pequeños.

Además con este material podemos potenciar:

  • La adquisición de nuevo vocabulario
  • El juego en familia y cooperativo
  • La curiosidad
  • El afán por descubrir, conocerse e investigar
  • El juego didáctico, de aprendizaje y enriquecimiento
  • Aprender a cuidar, organizar, colocar y ordenar un material
  • El valor de uno mismo y su cuerpo
  • El interés por la biología, la ciencia y el funcionamiento del cuerpo humano
  • Jugar por turnos, favoreciendo la paciencia, la atención, la espera o la memoria
  • Disfrutar del juego al 100%temp (9)

Si te gusta y quieres descubrirlo, lo puedes adquirir en tu tienda Dideco o comprándolo online en su página web aquí y además puedes conseguirlo con un 10% de descuento con el código ATTEMPRANA

No compares a tus hijos

Cuando tenemos nuestro primer hijo o hija, son comunes las opiniones no pedidas, las comparaciones con otros niños o el continuo juicio respecto a la educación que damos o la manera de criar.

Pero esto aún se acentúa más cuando tenemos otros niños a nuestro alrededor o tenemos el segundo (tercero y sucesivos) hijo o hija, ya que empiezan las comparaciones entre ambos, y todos comienzan a recordar cuando el primer hijo comenzó a comer sólidos, a gatear, a dormir solo, a hablar o caminar.

Y para una madre o un padre, su hijo puede tener mil defectos, pero sigue siendo el mejor, el más guapo, el más listo y el más bueno del mundo, como es lógico.

Y aunque se tuvieran mil hijos, todos serían los más bonitos, inteligentes y preciosos del mundo, porque la maternidad y la paternidad incluyen también este tipo de sentimientos poco objetivos pero necesarios y preciosos en la crianza. Por todo ello, y por muchas razones más, os hablo hoy en un nuevo post en el club de Malasmadres sobre este tema “No compares a tus hijos”, no comparemos entre niños, ya sean nuestros o ajenos, porque los grandes perjudicados de estas comparaciones siempre son ellos.

Si quieres descubrir por qué no debes comparar entre hijos o niños, no te pierdas este post donde los argumentos hablan por sí solos.

Te espero en los comentarios contándome tu experiencia respecto a este tema.