Mis hijos juegan a luchar, ¿qué debo hacer? ¿Es normal?

El juego de lucha es parte del desarrollo evolutivo natural del niño y la niña.

Muchas veces nos preocupamos porque pensamos sobre qué es lo que estamos haciendo mal para que nuestros hijos e hijas jueguen a pelear, haya un juego de contacto físico, se empujen o persigan, cuando realmente pertenece a su desarrollo natural y es parte de su crecimiento personal.

Este tipo de juego les permite desarrollar muchos aspectos y valores tales como: la empatía, los límites, canalizar y gestionar emociones, favorecer el juego simbólico y otros más, que puedes descubrir en este post, en colaboración con Jugaia.

Además el juego de lucha no es comparable a los juguetes de lucha, como pueden ser las armas de juguete o los videojuegos violentos, ya que estos últimos pertenecen a un juego explícito, que no da pie a la imaginación, sino que están diseñados para repetir la función que tienen en la vida real pero dentro del juego.

El juego de contacto, también llamado juego rudo o desordenado comienza a partir de los 2 años y permanece hasta la edad adulta.

Si quieres saber más sobre este tipo de juego, cómo actuar y acompañar a tus hijos e hijas en este camino, y saber cómo gestionar las situaciones en cada momento, puedes hacerlo leyendo el post completo aquí.

Cómo conciliar el sueño en tiempos de coronavirus

Hace unos días mis hijos empezaron a mostrar dificultad a la hora de conciliar el sueño.
La falta de actividad física y el hecho de estar dentro de casa todo el día durante más de 60 días, estaba empezando a ser muy notable a la hora de sentirse cansados y poder así acostarse y quedarse dormidos fácilmente.

Y esto me hizo darle varias vueltas. No me gusta conformarme con las situaciones que no fluyen en el día a día o dejarlas en manos de la suerte, sino que trato de darles una vuelta para ver cómo gestionarlas para que cambien o al menos intentarlo.
Me encanta que el momento de acostarles sea positivo y nos despidamos bien del día, que ellos se acuesten mejor y se sientan felices en ese momento que les cuesta tanto parar y relajarse.

Y fue así cuando pensé que podría aplicar en ellos lo mismo que a mí misma me estaba funcionando en momentos de mayor estrés o ansiedad.
La meditación o la relajación me está sirviendo de gran ayuda en momentos del día donde aflora el estrés, el ruido o las discusiones.img_6509Y entonces se me ocurrió iniciar una rutina para ir a la cama cada noche de una manera diferente, siguiendo estos pasos:

1- Poner música calmada (cosa que hacemos cada noche desde que nacieron). Nos gustan mucho Enya o Coldplay, entre otros. Pero estos son lo que mayor aceptación tienen para ellos en esta franja horaria.

2- Abro la ventana y echo las pesadillas afuera. Les digo que las pesadillas se van por la ventana y que cuanto menos las llamemos menos vendrán. Que debemos hacerlas de menos para que no nos invadan. Nos reímos de ellas un rato, burlándonos de ellas y haciendo mofa, para restarle importancia a esta situación. A nosotros nos funciona.

3- Me tumbo con ellos para darles seguridad y calma, y les explico que hasta que no se duerman no me iré.img_65074- Y aquí viene el cambio que hemos integrado, ya que muchos días empezaban las risas, las conversaciones interminables y no se dormían hasta pasada una hora o incluso más. Ahora hacemos esto:
Les pregunto a dónde quieren viajar. Ya que cada noche entrábamos en el bucle de a dónde iremos cuando esto acabe, si tendremos playa este verano o si volveremos al parque de atracciones.
Al preguntarles a dónde queremos ir hoy, ellos me dicen un par de ideas y con eso construyo una historia de teletransporte a través de mi voz.
Les relato una historia centrada en los sentidos (gusto, vista, tacto, oído y olfato), donde les narro a dónde vamos, que vemos, qué olemos, qué tocamos y percibimos.
Por ejemplo: me dicen quiero volver a la playa mamá, o quiero ir a una casita del campo.
Y les cuento cómo viajamos hasta allí y lo que vemos al llegar.
“Vemos una casita preciosa de piedra blanca y ladrillo, abrimos su puerta de madera y tiene una entrada enorme con un banquito. Huele a bizcocho recién hecho y sentimos el calor de la leña y la chimenea.
Salimos a dar un paseo por el campo, por un caminito de piedras, y nos desviamos por la montaña, tocando la hierba que nos rodea, nos tumbamos sobre ella y la notamos húmeda y fresca. Además rozamos la hierba entre los dedos y vemos el cielo azul lleno de nubes con formas maravillosas.
Soy capaz de ver un conejo entre las formas de las nubes, y una oveja, y también veo los rayos del sol que me dan calorcito y me hacen sentir bien.”

Y así continuamos todo lo que deseemos hasta crear una historia maravillosa llena de sentimientos que nos teletransportan a un momento ya vivido y a experiencias sensoriales que tanto añoramos ahora que estamos confinados. Siendo capaces de volver a sentir, imaginar, oler, percibir sensaciones que nos agradan y nos teletransportan a otros parajes.

Si para los adultos es posible teletransportarnos a donde la voz nos guíe, para los niños aún más. Son más imaginativos y creativos y siguen la guía de la voz al pie de la letra, metiéndose en la historia de lleno.

Y prácticamente sin darnos cuenta, nos habremos relajado todos de una manera preciosa, en familia, viajando a donde ahora mismo no podemos ir físicamente pero si a través de nuestra imaginación.img_5094Regular el tono de voz, siendo un tono bajo pero sin susurros, con una narración pausada, manteniendo la historia y la coherencia, será el modo de propiciar la relajación de los niños y niñas e incluso de los adultos.
Además debemos buscar sensaciones placenteras, agradables y que añoren, pero que sean calmadas (el agua del mar que acaricia sus pies, sentir el sol sentados sobre la hierba, dar de comer a un pajarito, oler una flor, acariciar un conejito, oler la leña del pueblo…).
En ningún caso debemos abordar emociones que les asusten o desagraden. El fin principal es que concilien el sueño de una manera placentera y agradable.
Además de recibir una experiencia de amor y cariño, que su madre o padre les brinda y comparten y, que atesorarán para el resto de sus vidas.

Y en menos de lo que leéis este post, vuestros hijos e hijas habrán conciliado el sueño de una manera diferente, dedicándoles un tiempo único, con mucho amor y sabiendo que dejaremos en ellos una estrategia para aprender a relajarse cuando así lo necesiten, dándoles herramientas funcionales para el resto de sus vidas.
Ah, y no se si será coincidencia o suerte, pero desde que hemos iniciado este nuevo método, descansan toda la noche a gusto y tranquilos. Os animo a probar y compartir vuestras experiencias.

Las regresiones en tiempos de coronavirus

Después de tantos días de confinamiento, pueden aparecer conductas o regresiones en las diferentes áreas de desarrollo del niño o la niña, debido a esta situación excepcional que estamos viviendo.

¿Qué es una regresión?

Es un mecanismo de defensa del cerebro consistente en la vuelta a un nivel anterior del desarrollo. Es decir, ante una situación inesperada, extrema o de descontrol, el cerebro vuelve un paso hacia atrás para tomar impulso y poder así continuar avanzando, de tal manera que afianza cada paso.ezy-watermark_19-05-2020_12-29-50a.u00a0m.Si quieres saber cuáles son las principales regresiones y cómo podemos dar respuesta a ellas, acompañándolas de manera segura, tranquila y afectuosa, te dejo este post que he escrito para Tutete, donde te hablo sobre todo ello.

–> Te interesa si te preocupan estos temas: aumento de rabietas en estos días, falta de control de esfínteres, alteración en la comida o el sueño u olvido de hitos ya adquiridos, entre otros temas.

Tienes el link aquí. 

El adulto frente al miedo en la infancia

Las emociones son nuestro motor de vida. Se encargan de hacernos vibrar y sentir cada experiencia que vivimos, haciéndonos percibir en cada momento de una manera diferente las situaciones.

Pero, a veces frente a emociones intensas o menos agradables, no sabemos cómo actuar y más aún cuando estas emociones les suceden a quienes más queremos y deseamos proteger, que son nuestros hijos e hijas.

Esto es lo que nos sucede frente al miedo. A veces nos bloqueamos y ocultamos esta emoción o tratamos de esconderla en lugar de acompañarla adecuadamente y saber gestionarla de manera correcta.ezy watermark_22-01-2020_05-25-44p. m.Aquí te traigo un post en colaboración con Jugaia, donde te hablo sobre el papel del adulto frente al miedo en la infancia. Cómo actuar y acompañar estas situaciones tan normales y habituales en esta etapa de sus vidas.

¡Espero tus experiencias y comentarios en este post!

 

 

Cómo gestionar a niñas y niños muy activos

Cuando me preguntan cómo definiría mi maternidad, siempre me salen dos términos que para mi van unidos uno al otro: amor e intensidad.

Quizás para los demás sean otros los términos que la definen o que la hacen única, pero para mi, la maternidad es amor puro, del que no hay otro igual, e intensidad porque cada día es intenso y único, con muchas emociones en una misma hora e incluso en un par de minutos.Los niños y las niñas lo viven todo con gran intensidad y lo muestran así, con transparencia y sin tabúes.

Por eso, cuando me preguntáis por qué mi hijo o mi hija es tan activo y qué puedo hacer para sobrellevarlo, siempre os contesto con las mismas palabras que he puesto en este post, donde explico por qué los niños y las niñas son tan activos y activas durante la infancia, cuáles son sus necesidades y sobre todo cómo abordarlas desde la maternidad y la paternidad.

Cuál es nuestro papel como adultos y qué podemos hacer para gestionar adecuadamente esta actividad en ellos y ellas, haciendo que se convierta incluso en algo positivo y no en un aspecto negativo de su desarrollo y personalidad.Os dejo aquí mi nuevo post en colaboración con el club de malasmadres donde hablo sobre niños activos e intensos, y cómo gestionar toda esta situación tan normal y común a lo largo de la infancia.

El juego de mesa de El Monstruo de Colores

El juego de El monstruo de colores, está creado a raíz del gran éxito del título “El monstruo de colores” de Anna Llenas.

¿Quién no conoce el cuento “El monstruo de colores”? Si es tu caso, te recomiendo que lo añadas a tu colección, ya que se convertirá en un imprescindible para descubrir emociones, aprender a gestionarlas e identificarlas y, puedes leer este post que escribí sobre él aquí.

El juego de mesa tiene como fin trabajar la identificación de emociones y la expresión de las mismas mediante ejemplos cotidianos.temp_ezy-watermark_03-12-2019_07-09-19p.u00a0m.Está recomendado para peques a partir de 3 años, y es un juego sencillo pero rico en expresión y comunicación tanto en grupo como en familia. Seguir leyendo