Instrumentos musicales Parum Pum Pum de Dideco

¡Benditos instrumentos musicales! Así comienza mi post de hoy, dedicado a ellos, a esos juguetes que hacen música y permiten sacar el lado más artístico de los peques de la casa.
A veces es verdad que al pensar en instrumentos musicales nos llevamos las manos a la cabeza creyendo que los niños nos volverán locos con tanto soniquete y alboroto, pero los instrumentos ya no son lo que eran, ¡ahora son geniales!
He descubierto este set de ocho instrumentos musicales parum pum pum de la marca Battat, en la tienda Dideco, que por cierto recomiendo la marca en todos los aspectos, ya que he probado varios juguetes de Battat y todos son muy diferentes a lo que encontramos en el mercado habitualmente y con calidades muy buenas y a buen precio, todos ellos de Dideco, donde encontraréis mucha variedad tanto en la web como en sus tiendas.
Después de estas aclaraciones me encantaría hablaros sobre el Set de ocho instrumentos musicales parum pum pum.
Se compone por dos huevos o maracas, una pandereta, un instrumento con cascabeles, un palo de lluvia y la baquetas para el tambor, que a su vez sirve de recipiente para guardar todos los instrumentos una vez queramos terminar de jugar.
Todos los instrumentos están realizados en materiales de alta calidad, resistentes y con colores llamativos.
Sus formas son curiosas, ya que parecen insectos, gusanos y otros animalitos, ya que los instrumentos poseen ojos y patas, haciéndolos más divertidos y atractivos para los peques.
Los instrumentos musicales favorecen la adquisición del ritmo, el aprendizaje de la espera, la escucha, la diferenciación de la música, el seguimiento de turnos, las palmas, la diferenciación entre sonido y silencio, algo esencial en el desarrollo, para saber comprender cuándo es necesario estar tranquilo y cuándo callados y cuándo podemos hacer ruido y hablar en alto… Y un largo sinfín de ventajas y posibilidades que cada uno puede descubrir.
Aparte de las características que os he resaltado, me encantaría destacar que los instrumentos favorecen la sociabilidad y el juego en equipo, ya que para tocar varios a la vez y hacer música, debemos dialogar entre todos y acordar un ritmo, una melodía o un modo de jugar todos juntos.
Además al incluir ocho instrumentos podemos jugar varias personas a la vez.
Gracias al tambor con tapa abatible, podemos enseñar al niño al guardar los instrumentos una vez acabemos de jugar, y así mismo adquirirá la habilidad de sacar y meter por sí mismo sin ayuda del adulto.
Esto le hará más responsable y autónomo.
La música es parte esencial de la vida. Todos tenemos esa canción que oímos y nos hace sonreír, o emocionarnos o nos hace bailar casi sin querer. En la vida hay muchos momentos y recuerdos quedan enlazados a una canción o una melodía.
Quizás si potenciamos este gusto de los peques por la música, hagamos adultos que aprecien los diferentes tipos de música, la riqueza de artistas, la variedad de instrumentos musicales, los distintos timbres de voz, etcétera.
Os animo a disfrutar de este juguete que os hará pasar unas fiestas geniales en familia.
Si os gusta aún estáis a tiempo de encargárselo a Los Reyes Magos para estas Navidades tanto en su webcomo en las tiendas.
*Además puedes conseguir tus instrumentos con un 10% de descuento al introducir el código ATTEMPRANA en tu compra online!

Caries de biberón

Hoy quiero hablaros de la caries de biberón o caries de primera infancia o caries del lactante.
Es una afección en los dientes debido al contacto de azúcares de forma prolongada en la boca al usar el biberón para dar zumos, refrescos con azúcar, infusiones u otros azúcares, como al untar el chupete en miel u otros.
Esta continua exposición de los dientes o las encías con el azúcar provocan que al estar el líquido en contacto con éstas durante tiempos prolongados, haga que las bacterias habituales en la boca conviertan el azúcar en ácido y éste disuelva el esmalte paulatinamente hasta formar la caries.
Normalmente se observan primero afectados los incisivos superiores con unas pequeñas manchitas blancas hasta que más tarde se observa la caries y se puede llegar a afectar el resto de la boca.
Para prevenir este problema, es esencial tener en cuenta unas pautas sencillas:
– Los zumos u otros líquidos que contienen gran cantidad de azúcares deben darse con cuchara y no en biberón, para prevenir el contacto continuo de éstos con la boca. Así evitaremos que el líquido azucarado permanezca durante tiempos prolongados en contacto con las encías o los dientes.
– Debemos dar el biberón con leche durante un rato, controlando los tiempos, sin dejarle al niño con el biberón como si fuera un juguete. Ya que la leche también contiene muchos azúcares y los niños que van continuamente agarrados a un biberón se exponen más al problema y tienen más probabilidades de padecerlo.
– De igual modo no usarlo para dormirles, sino que lo empleemos durante un tiempo adecuado, ya que la leche se queda en la boca mucho rato y provoca la afección.
No untar el chupete en azúcares como miel, caramelo, leche condensada u otros. Esto hace que el alimento permanezca mucho rato dando vueltas en la boca.
– Mantener una higiene adecuada a cada edad. Existen cepillos de dientes para todas las edades, incluso sólo para encías, por lo que es importante tenerlo en cuenta y limpiar las encías o los pequeños dientes con cierta regularidad para prevenir los problemas e inculcar una correcta higiene bucal.
– Comenzar a usar tazas con boquilla, vasos u otros recipientes para beber desde los seis meses, introduciéndolos poco a poco para que el pequeño se acostumbre a ellos, ya que por sí mismo va a tender a usar el biberón que le resulta más sencillo.
– Si observamos alguna mancha o pérdida de esmalte en la boca del niño, acudir al especialista (0dontopediatra o dentista) lo antes posible para que observe y de respuesta al problema.
Varios estudios demuestran que los niños que tienen dientes de leche sanos y cuidados, tienen mayor probabilidad de tener dientes definitivos sanos y que duren mayor tiempo.
img_2854
Por todo ello, tomemos responsabilidad de la salud de la boca de nuestros pequeños y seamos consecuentes con la alimentación que les demos y el modo de dársela.